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Monolito, surco horadas


Pétrea forma que sopesas
el despertar de la Historia
mientras atmósfera besas
diluyendo la euforia
de esta muchedumbre presa...

del agobio de la carne
sentidos obsesionados
por creer que solo vale
lo que más bien son pecados
redimidos por la Sangre...

de Cristo crucificado,
losa que descorre ángel.
Monolito, eres amado
por ser testigo de ultraje
a Dios mismo, en el Calvario.

 

Y en la noche, tus espinas
son las distantes estrellas.
Navalcarnero, adivina
en tu estatua, fuerte, bella
ser humano hecho de arcilla...

que te elevó de la Nada
contrayendo ese Vacío
donde fuiste la posada
del Gran Alma que ha vencido:
"Jesús, ya de ti, mirada".

Y circunvalas el pueblo
desde superficie santa.
Monolito, tosco, bello
es Dios el que te levanta,
"joya, de Universo, al cuello".

 


Y en inicio de la Noche
ardes químico transplante
para que Virgen te escuche
ese atemporal cante:
"alfa, omega, piedra, broche"...

es lo Sin-forma; gotea
mil maneras de gozar
y quiere que la piedra sea
fuerte, manso, trino altar
que con nueva visión vea...

el paso del peregrino;
Navalcarnero, tu pueblo
a busca de buen destino:
"paz que le regala el Cielo,
si mandamientos cumplimos".

 

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