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Cada mujer tiene madre, será madre... tendrá hijos

 

Recuerda niña que creces
que el amor es rueda fuerte
con cinco radios que vencen
enfermedades y muerte.

Tu primera obligación
es desvelar pensamiento
que te de el autocontrol
sobre el cuerpo y el momento
de instinto fuerte y veloz.

Y como solo se aprende
la práctica del diario,
si amor buscas y en ti prende
cinco cuentas del rosario
verás nacer en tu frente:

El amor hacia ti misma
te obliga a ser cuidadosa
con hábitos de autoestima
y mirada bondadosa
a defectos que escatimas:

Cuida la alimentación
y deja a un lado la droga,
usa el cuerpo, bendición
y duerme en temprana hora;
relaja sana emoción.

El amor a los demás
fraternal en su hechura
es la base, "el no va más"
y sin él ya no hay lectura
salvo aumentar animal.

Para el amor conyugal
necesitas adquirir
sentido del bien y el mal
y con "tu hermana, partir"
por la senda del amar.

Evitando compromisos
con resto de las mujeres
¿tu sexo?...si das permiso;
¡cuidado con lo que vieres;
ya adquiriste compromiso!

El amor de padre y madre
es protector por esencia
y consume mientras arde
los instintos, que en su ausencia
compuerta al infierno abren.

Y el Gran Padre Celestial (1)
con delicados modales
da mandato angelical
a los padres y a las madres:
¡Mandamientos, nada mas!

Así, mujer que caminas
en sociedad seductora
recuerda que si te animas
y dejas ser pecadora
a la Madre te aproximas.

Y serás hermana chica
de la gentil Virgen Madre
y tú, madre de la hija
y de tu hijo: "su padre",
haciendo vida mas rica...

Donde paciencia y pudor
acaben en inocencia
y abandones el hervor
de adolescente que siembra
narcisismo y seducción.

Si abandonas el pecado,
paciente resolución;
encontrarás al Amado
que Evangelio prometió
con Cristo siempre a tu lado.

Y como premio de Ley
que el Divino oculta y ve
tus hijos oirán también
el silbo del Ser quien Es,
definido "Puro Bien".

Por mujeres productivas,
maternales, puras, blancas
bondadosas, compungidas
por toda esa sucia mancha
que aún queda en tus heridas.

Pues anclada en la Materia
la mujer difícil tiene
dejar "su querida feria"
y llorar "el Santo Viernes"
cuando Cristo, hincó Sus Piernas.

Al peso de maldición
soga de vicios, compuesta
por hombre y mujer tifón
que duerme mucho la siesta
"¡Y del Señor se olvidó!"

 

(1) Amor a Dios.

 

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